viernes, 18 de noviembre de 2011

Borrazás

Borrazás es un topónimo que aparece únicamente en la parroquia de Noicela, ayuntamiento de Carballo (A Coruña), por este motivo es altamente probable que el apellido Borrazás sea originario de este lugar.

La borraza, en gallego-portugués borraça o morraça, la Spartina Maritima o Paspalum, es una hierba que crece en los islotes de las marismas o estuarios de la costa atlántica europea a modo de juncos y que solía recogerse para aprovecharse, mezclada, como forraje para el ganado por su alto contenido en sal y otras propiedades. Puede consultarse para ampliar estos aspectos la entrada sobre la morraça que le dedica O Archivo Rural, volúmen 7, 1865.

Los terrenos que crían morraça se denominan en Portugal morraçaes (marismas) y son muy abundantes en la zona del Algarve, pero también en Galicia, donde, por lo que se desprende de la siguiente fotografía aérea tomada del SIGPAC, el caso del Borrazás de Carballo, por su inmediatez a la marisma cubierta de borraza, sería uno de estos fitotopónimos.

Leyendas de la fotografía: de izquierda a derecha, "esteiro con borrazas", "río do Rapadoiro", "Borrazás".
Clic sobre la imagen para ampliarla.

Si suponemos que Borrazás remite a una forma anterior *Borraza(l)es referida a terrenos que criaban borrazas debemos reconstruir un paleopaisaje en que la marisma llegaba hasta Borrazás, y admitir una gran antigüedad del topónimo, que habría permanecido como testigo o fósil lingüístico reflejando la existencia de esa antigua línea de costa en lo que hoy es terreno interior. La alteración de la línea del estuario y su progresiva reducción se habría producido en torno al año 3.000 a. de C. (1), sirviéndonos esta fecha para datar la antigüedad del topónimo, que pertenecería al conjunto de la hidronimia paleoeuropea, raíz *BORR- / BARR-, "humedal, lamazal".

Otra opción es considerar que Borrazás proviene de *Borrazanes, forma que designaría a los habitantes de un asentamiento próximo a la costa cuya principal actividad económica consistía en la recolección de esta planta en la marisma inmediata para su venta como pienso para el ganado.

(1) Suponiendo que el actual estuario del río do Rapadoiro sufrió las mismas influencias, y en la misma época, que provocaron la formación de las lagunas costeras de A Frouxeira, Doniños, Traba o Louro: "entre 8,2 ka B.P y aproximadamente 4,9 ka BP la velocidad de ascenso del nivel del mar se ve atenuada, lo que facilitará el accionamiento eólico de los arenales existentes a lo largo de toda la costa, formando en Doniños y en Louro, Traba, Barrañán, etc. la actual barrera que separa hoy el lagoon del mar (López Cancelo, 2004)". Referencia tomada de "Cronología por OSL del eólico costero y evolución del nivel del mar en NW ibérico durante el cuaternario superior", de D. Fernández-Mosquera, J.R. Vidal-Romaní, J. Sanjurjo-Sánchez y H. Granja, publicado en Contribuciones al Estudio del Periodo Cuaternario, Javier Lario Gómez y Pablo G. Silva Barroso (editores), pgs. 185-186.

lunes, 24 de octubre de 2011

Pichonera

En Las palabras de la tribu de este lunes toca comentar los ferrolanismos cerillita y pichonera, ya en desuso, pero que muchos todavía hemos escuchado a la gente mayor. Pichoneras era la forma despectiva con que se aludía a las mujeres de clase obrera -artesanas, les llamaba la burguesía- que pretendían medrar, esto es, ascender en el escalafón social, casándose a ser posible con un oficial de la Marina, cénit de la pirámide de clases ferrolana hasta hace unos treinta años o menos.

Guillermo Ferrández nos dice que "la sociedad ferrolana nunca permitió estos desclasamientos y las apodó pichoneras por los sombreros de plumas que estaban de moda en aquella época". Podemos imaginar a unas pichoneras que aparentaban, con su tocado de plumas de pichón barato, una clase que no les correspondía como forma de conquistar al oficial y caballero. Pero la explicación de Ferrández, además de inexacta, se queda un poco corta ya que el calificativo pichonera tiene además la connotación de "mujer promiscua".

En el español de América rioplatense el término "pichonero" designa al "galán que enamora jovencitas" (Juan Carlos Guarnieri, Habla del boliche, 1967), y "pichonear" según Greet Cotton y Sharp "in its meaning of 'engage in sexual foreplay' is an euphemistic term" (Spanish in the Americas).

La emigración a América, y a Argentina en particular, de muchos ferrolanos y los contactos mantenidos entre las familias a ambos lados del charco hicieron posible que esta acepción americana se consolidase en Ferrol entre la clase obrera (1) para referirse a las mujeres que pretendían casarse mejor de lo que les correspondía recurriendo a la vieja técnica del pichoneo, o ligoteo, sin guardar el decoro y la honestidad preceptivas en aquellos años.

Y sobre cerillita... no puedo terminar sin completar el artículo de Ferrández mencionando a nuestro cerillita más famoso, Franco. No se sabe muy bien si era conocido como El Cerillita por su físico o por su orgullo, un sentido muy acusado del ridículo que provocaba que pasase de la frialdad y reserva más profundas a encolerizarse y sonrojarse ardiendo como un fósforo.

(1) Según me informa mi abuela, de 92 años de edad y de familia de clase obrera, ella nunca escuchó la palabra pichonera, sí en cambio el término artesena (mujer de clase obrera). Las artesanas no podían sentarse en las terrazas del Sakuska, ilustre cafetería de la calle Real reservada a lo más granado de la sociedad ferrolana.

jueves, 20 de octubre de 2011

Una posible vía romana entre Ferrol y Baamonde

Josef Alonso López, c. 1750, Mapa de los distintos caminos que unen La Coruña y Ferrol con Castilla, Biblioteca Nacional.

Este curioso mapa (clic sobre la imagen para ampliarlo) presenta los caminos existentes y proyectados de la red que comunicaba Ferrol, Betanzos, A Coruña, Baamonde, Rábade, Vilalba y Mondoñedo en el siglo XVIII.

Destaca la minuciosidad con que se ha trazado el antiguo camino que comunicaba Ferrol con Baamonde, atravesando cordales y ríos, y pasando por Neda, Formariz, As Neves, Caaveiro, Guilfonso, Pendella, Labrada, Drada (Druda) e Ixavara (Xavares).

El trazado del "Camino demarcado de Ferrol a Castilla pasando por Lugo" es rectilíneo, directo, característica que comparte con las vías romanas, que se desarrollan siempre de la forma más rectilínea posible; compárese con el serpenteante "Camino General de La Coruña a Castilla pasando por Lugo".

Otra mención de esta misma época al camino nos la ofrece Francisco Solinis cuando levanta en 1769 el plano de la Colegiata de San Juan de Caaveiro con los montes y ríos que la circundan. En el estudio que le dedica Alberto Fernández González se repreduce el dibujo de Solinis y las leyendas. El camino en este tramo de As Neves a Caaveiro se representa como una línea zigzagueante compuesta por tramos cortos y rectos, siendo esta técnica viaria de los zigzags para salvar desniveles, también un punto a favor de la datación romana de la vía.

miércoles, 19 de octubre de 2011

San Torcuato, ¿obispo en Briteiros o en Idanha?

El nombre común citania es más frecuente en Portugal, aunque se utiliza también en Galicia para referirse a castros de grandes dimensiones. Se consideran citanias o citânias, la de Santa Tegra, la de San Cibrao, Briteiros y Sanfins, entre otras. Citânia se utiliza también como topónimo en Portugal, mientras que en Galicia se prefieren Cidade o Cividade, derivados del latín civitatem.

La primera mención al frecuente topónimo citania podría ser el prerromano Acitania que se recoge en Plinio. En documentación posterior, una ciudad de Entre Douro e Miño se denomina Acitania: "Das memorias q ha nesta comarqua dantre douro e minho do emperador Trayano e como asolou as cidades de lamego e Acitania" (Machado da Maya, Nobreza dentre Douro e Minho, 1691).

Para la mayor parte de los autores, como Virchow, según expone Martins Sarmento sin decantarse por la idea, "não é inverosimil que Citania seja a mesma palabra que Civitas" ("Materiaes para a archeologia do Concelho de Guimarães", Revista de Guimarães, v. I, 1884).

Pero no hay consenso en su etimología, como se desprende de la siguiente selección:

  • Es muy natural ir a buscar en la lengua latina el origen de la palabra citania, que recuerda el de civitas
  • El marqués de Monsalud niega que el nombre de citania proceda, como se ha supuesto generalmente, de la voz latina civitas
Machado da Maya, ya citado, es una de las primeras fuentes que en 1691 relaciona a San Torcuato con esta Acitania situada en Entre Douro e Miño: "Sam Torcato discipolo do apostolo Sam Tiago foi bispo de Acitania".

Peixoto de Azevedo (1692) refiere el origen de San Torcuato, "que veio ter á cidade de Citania a sua patria, da qual cidade de Citania ou Acitania senão acha outro bispo, e foi mudado para Briteiros, e ali prégou o evangelho, e hindo-o prégar ao concello de Vieira, distante duas legoas de Acitania [...]".

Antonio de Sousa de Macedo (1737) es más tajante con la adscripción portuguesa de San Torcuato: "por Obispo de Citania, ciudad célebre en los tiempos antiguos, al dicho San Torcato, aunque algunos engañados del nombre lo hagan Obispo de Aguadix en Granada, no mirando que llamarle los autores Obispo Accitano se deriva de la dicha ciudade de Citania, que estava en Portugal".

Antonio Carbalho da Costa en 1868 (Corografia portugueza) compartía estas mismas ideas sobre San Torcuato. Él lo consideraba con seguridad obispo de una citania próxima a Guimarães. Aún mencionando a las autoridades que vinculaban el santo a Guadix, mantiene a lo largo de varias páginas que la vida de San Torcuato se ciñó a la zona de Guimarães: "O segundo foy o glorioso São Torcato [...] o fez o primeiro bispo de Citania, ou Gitania, cidade antiga situada junto ao río Ave duas legoas de Guimaraens para a parte do Norte". Cita que nos presenta a un San Torcuato obispo en la citania de Briteiros, en un momento tardío de la cultura castreña que coincidió con el inicio de la cristianización de la península, tal vez oficiando en el templo ante la Pedra Formosa.


No es fácil desentrañar la historia. También en Galicia existió una citania relacionada con el culto a San Torcuato, el castro o citania de San Cibrao de Las en Ourense, próxima al monte de San Trocado (San Torcuato), y además se supone la traslación de las reliquias del santo, de la que no hay testimonios documentales, desde Guadix a Santa Comba de Bande (Ourense) y más tarde a Celanova.

Pero otros textos envían a San Torcuato a predicar "apud Gaditanos, quos tunc Accios vocabant", procedencia que otros corrigen como "debet enim scribi apud Guadixanos", claro que antes de corregir alegremente conviene trabajar algo sobre la lectio difficilior de Aldrete, que nos lleva a pensar que predicó entre los Igaeditanos de Idanha a Velha, sobre el río Ponsul, que también se conoció como Egitania o Gitania. En su basílica de origen paleocristiano se conserva todavía un baptisterio primitivísimo. Ambos, basílica y baptisterio, tal vez sean los que mandó construir la senatriz Luparia de la leyenda histórica de San Torcuato.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Fregatrices y fregonas en la literatura española

An old peasant caresses a kitchen maid in a stable, de David Teniers el joven, c. 1690 (National Gallery, Londres). Esta obra de arte fue conocida en España como "la graciosa fregatriz", y comercializada en forma de postal.

La literatura española clásica está llena de fregatrices y fregonas. Estas palabras tuvieron, además de la acepción "limpiadora", una denotación sexual apenas comentada por los críticos, o incluso ignorada. Salvo la honrosa excepción de algunos trabajos de Monique Joly, esta ausencia de explicaciones sobre los clásicos españoles resulta pasmosa, pues el doble significado de fricare, "fregar/frotar", o de cualquier significante que se use para denotarlo (inglés, rubb) es prácticamente un universal lingüístico.

El término fregatriz en su acepción sexual ha tenido que ser necesariamente un semicultismo, parece que inventado por Cervantes en La ilustre fregona (La ilustre prostituta), análogo a meretriz y procedente del latín fricatrix, que designaba en un principio a la mujer que se masturbaba frotando su clítoris o mantenía relaciones sexuales de la misma forma con otras mujeres.

Asimismo fricare (fregar, frotar) tenía en latín el significado de masturbar a otro o masturbarse, y así pasó al léxico romance, donde ganó además el significado de fornicar. En unos versos de un anónimo erótico que describe la lascivia de una monja se dice que estaba "tota regirada vostra vista per fregar", con la vista extraviada ansiando fregar, no los platos, evidentemente.

Estropajo, vajilla y jabón cobran entonces nuevos significados en este microcosmos higiénico-sexual. María de Zayas y Sotomayor, por ejemplo, reserva estropajo para referirse al arte o técnica que utilizan las fregonas para dar placer, y la espuma del jabón o lavar en el río para referirse al acto sexual. Cervantes utiliza los platos como sinónimo de clientes en La ilustre fregona:

- ¿Fregona has llamado a Constanza, hermano Lope? -respondió Tomás-. Dios te lo perdone y te traiga a verdadero conocimiento de tu yerro.
- ¿Pues no es fregona? -replicó el Asturiano.
- Hasta ahora le tengo por ver fregar el primer plato.


Quizá sea Covarrubias el que mejor plasma este significado de fricare: la mujer o moza de buen fregado ("buen polvo" diríamos ahora) es "la deshonesta que se refriega con todos" (Covarrubias), una "prostituta" nos dice Terreros y Pando. Una de estas fregonas o prostitutas fue Ana de Medina, "gentil mujer de buen fregado. Autores son mil legiones de carajos fríos y helados que allí han recibido perfecta curación y escaldación", estilo quevedesco que haría reír sin duda a nuestro misógino nacional Pérez Reverte.

En el Fuero General de Navarra "fregar: conocer carnalmente á la muger".

Por cierto, ¡qué curioso el encuadre, tan centradito sobre la bragueta, y la forma de la bayeta que sostiene la fregatriz de Teniers! Cualquiera diría que es el precursor de la publicidad subliminal de los anuncios de Marlboro.

martes, 11 de octubre de 2011

Moros en Hispania

En el siglo III las santas cristianas Justa y Rufina fueron martirizadas por destruir un ídolo que las mujeres de Sevilla llevaban en procesión, ese ídolo de piedra se llamaba Salambonem o Salabovem, según diferentes versiones del asunto. La mayoría de los expertos identifican a Salambo (como la de Flaubert) con Venus, la Astarté fenicia.

La cuestión es que en el relato de la Vida de Carlomagno se nos cuenta la destrucción de los ídolos de Mahoma que llevó a cabo su protagonista en Hispania: "Idola & et simulacra quae tunc in Hispania invenit, penitus destruxit, praeter idolum quod est in terra Alandalus, quod vocatur Salamcadis: Cadis dicitur propie locus in quo est, Salam, in lingua arabica deus dicitur". Voy a traducirlo aunque se entiende bastante bien: Carlomagno destruyó los ídolos y estatuas que entonces había en España, excepto el ídolo que está en la tierra de Alándalus, que se llama Salamcadis: Cádiz se llama el lugar en que está, y Salam en lengua arábica es como se dice dios.

Este ídolo estaba sobre una columna junto al mar, era la estatua de un hombre en oricalco (bronce) que sostenía una enorme clava. En algunas versiones la enorme clava se transforma en una enorme llave (clava --> clavem). No cabe duda de que es una descripción del Hércules fenicio, el dios o ídolo de Cádiz.

Las preguntas son varias: primero es si en Salambonem, nombre que recibía un ídolo sevillano en el siglo III, también habrá que suponer ese término "arábigo" Salam, "dios" o "ídolo".

Y entonces ¿Desde cuándo estaban los moros en Hispania? ¿Ya en el siglo III? ¿Antes, incluso? ¿Estos moros, sin islamizar aún, no serían los que antes se llamaron africanos de Cartago o fenicios o libiofenicios?

¿De qué lado del estrecho estaba la demarcación romana asignada a la Bética denominada Hispania Tingitana o Transfretana con capital en Cádiz y principal puerto de embarque hacia África en Iulia Transducta, situada también en la península según Gregorio de Tours? Hombre, si estaba asignada a la Bética y su capital era Cádiz, y el puerto de embarque algo así como la actual Algeciras... ¡Uy, no! que todos los estudios la sitúan en el norte de África, como explicación a la españolidad inmemorial de Ceuta y Melilla...

Se puede intentar investigar, pero uno se encontrará con mapas a los que le faltan trozos, alteraciones textuales y cuadraturas del círculo diversas.


La Galliciana y las sendas Galianas

La Galliciana: camín pa les oveyes onde había una castañar mui gorda y mui vieya (Toponimia del Conceyu de Ponga, Xuaquina Martínez Pérez).

De sobra es sabido que las sendas Galianas , como esta Galliciana, son un tipo de vías pecuarias, asociadas por lo tanto con las cañadas reales y con antiguos caminos que, en algunos casos, fueron aprovechados en su trazado para construir calzadas. Aquí no me voy a detener en la tipología de las vías pecuarias, ni en la relación entre las Galianas y las calzadas, sino en la etimología de la palabra Galiana, a la luz de su homólogo Galliciana que se conserva en Ponga.

Respecto al nombre antiguo del Camino de Santiago tenemos que "Apud nos, via Gallicana dicta est, quae ex Galliis Compostelam apud Gallaicos ducit"(Benito Arias Montano, 1571) = entre nosotros se llama via Gallicana, porque conduce desde las Galias a Compostela, en los galaicos. Afirmación que por el sonsonete tanto serviría para defender la etimología de Galiana / Gallicana a partir de Galias, como hizo Menéndez Pidal, como a partir de Gallaecia.

Pero tratándose de caminos sólo será relevante, a la hora de motivar su nombre, el punto de destino: Compostelam apud Gallaicos, cosa que a Arias Montano no le habrá pasado desapercibida. Por ejemplo, y a modo de obviedades: el nombre viario "carretera de Castilla" se aplica a antiguos caminos reales que iban hacia Castilla, no a los que partían de Castilla, asimismo no aparecerá la denominación en territorio castellano y sí se encontrará en los limítrofes. Así, la vía Gallicana de Arias Montano, que va a Compostela en Galicia, recibirá su nombre del destino, un punto central de peregrinación con la suficiente importancia como para motivar el nombre Gallicana, de Galicia, y acabar convirtiéndose en sinónimo de camino, o en el camino por antonomasia. Lo que explicaría, por ejemplo, que aparezca como nombre de una cañada que pasa por Villavieja del Lozoya, llamada Camino de Gallegos, o que el nombre del Camino de Santiago todavía se conozca como Camino Gallego en muchos de sus tramos (Val de San Lorenzo).

Pero estos no son argumentos suficientes para rebatir la autoridad de Don Ramón. Su argumentación se basaba en el parecido formal entre Gallias y Galiana, y era reforzada por el hecho de que el topónimo Galiana no se encontraba en las Galias (Galiene, Galiciene o similar); tendremos en cuenta que tampoco en Galicia se encuentra este nombre caminero.

Según Jean-Luc Fray y Céline Pérol, algunas grandes vías de comunicación llevan un calificativo que indica su destino o su proveniencia, aspecto este último muy discutible por lo que expusimos arriba. Como ejemplo proporcionan el caso de la gran vía norte-sur que comunicaba París con Languedoc, que recibió el nombre de iter gallicum porque provenía de Francia (¡Como si de París a Languedoc no fuese Francia!). A partir de cierto punto, nos dicen, se denominaba también "la voye appellé des Pelerins". Con esta cita parecen aclararse de un lado la supuesta inexistencia del topónimo en Francia, y de otro, el destino del camino gallicum, también llamado de los Peregrinos, que iba a Galicia.

Pondremos un par de ejemplos más de que en muchos documentos galliciana/-o o gallicana/-o está por gallega/-o, además de aquellos famosos "solidos gallicanos", de los que Sánchez Albornoz ya sospechaba su origen gallego, no galo.

Desde un gladiador que participó en el ludus galaico: ESSEDARIUS INGENUUS LUDUS GALICIANUS (inscripción hispana del s. I). ¡Lástima no poder saber en qué consistía exactamente esta especialidad de lucha galaica!

A una sede apostólica galliciana de Galicia, no gala: "Tres apostolicas sedes principales [...] Romanam scilicet, & Gallicianam & Ephesinam. Sicut enim tres apostolos, Petrum scilicet, Iacobum & Johannem" (Historia de Vita Caroli Magni e Rolandi, Ioannes Turpin).

Y ya termino, sin meternos en camisas de once varas, pues no genera apenas polémica defender que las "hacas galicianas" de Cervantes o los "solidos galicanos" de Sánchez Albornoz eran gallegos, y otra cosa muy distinta es revisar en un párrafo la repoblación de la submeseta del Duero con Ramiro II a base de galicianos o galleci (gallegos, no galos), el origen de la liturgia galicana (gallega) o la imposición en 1090 de la letra galicana (gallega).

El peinado del hombre de Clonycavan



National Museum of Ireland. (C) Martínez de Alegría.

El torso y la cabeza del hombre de Clonycavan hallados en una turbera de Irlanda, y datados entre 392 BC y 201 BC, sufrieron un proceso de momificación natural que ha conservado intacto un peinado en el que aún hay restos del gel utilizado para mantenerlo, una mezcla de aceites vegetales y resina de pino importadas del suroeste de Francia o del norte de España.

"One of the most distinct features of this individual was his elaborate hairstyle. He had been shaven across his forehead from ear to ear giving him a conspicuously high hairline, and his hair had been cut to about 1cm in length at the nape of his neck and around his ears. With an average length of between 17 and 20cm, his remaining hair appeared to have been swept upwards and partly folded back over itself on top of the head, which would have served to increase his apparent height. Chemical analysis revealed the presence of a conifer resin on the root ends. This had been mixed with some form of lipid, in all likelihood a vegetable oil, and it is probable that this substance would originally have held the hairstyle in place. Further analysis indicated that the resin can most likely be traced to Pinus pinaster, a tree that grows in south-west France or northern Spain" (British Archaeology, enero-febrero 2010).

En 1295 a los ingleses de Irlanda se les prohibió llevar un peinado irlandés marcadamente nacional, que dificultaba la diferenciación entre colonos anglo-irlandeses y nativos. Este look recibía el nombre de culan, cooleen o coolin (transcrito de diversas formas según la pronunciación inglesa). El decreto nos lo describe así: "habentes capita semirasa, capillos a retro capitis nutriunt et alligat, et illos culan vocant", que podría traducirse algo libremente como "llevan la cabeza semirrasurada, los cabellos apelmazados hacia atrás con gomina, y ellos le llaman culan".

No sería tan extraño que 1500 años antes el hombre de Clonycavan ya llevase culan.



lunes, 25 de abril de 2011

Señales

(C) elgelidotolya

Para evitar que los extraterrestres puedan leernos la mente a los humanos, es conveniente tomar la precaución de forrarse la cabeza con papel albal.

"Señales" (2002) es, como sabrán los aficionados al género, una buenísima película de ciencia ficción de M. Night Shyamalan que trata el tema de los crop circles o círculos (u otros diseños) en los campos de cultivo. Por supuesto, en un contexto SyFy en el que estas huellas son resultado del aterrizaje de naves extraterrestres repletas de invasores en los cultivos de Mel Gibson.

El objetivo de esta entrada en el blog no es, desgraciadamente, verificar si organismos procedentes de fuera de la tierra son los responsables de estas marcas, sino rastrear testimonios tempranos sobre las mismas, antiguas denominaciones y algunas explicaciones sobrenaturales que se han ofrecido a lo largo de la historia a esta especie de arte topiaria.

El fenómeno, si nos atenemos a la literatura actual sobre el tema, parece tener su origen en la Inglaterra moderna, alrededor de los años 80 del pasado siglo, y estar asociado a zonas con una alta concentración de megalitos. Sin ir más lejos, en una visita al círculo lítico de Avebury (Wiltshire) -que tuvimos la mala suerte de efectuar en un microbús inglés sin aire acondicionado durante la ola de calor en que se alcanzaron las temperaturas más altas de toda la historia de Inglaterra- el guía hizo la parada de rigor para enseñarnos el típico crop circle para turistas.

Pero en otra excursión al azar, no organizada para turistas, tuvimos la oportunidad de ver junto a la galería cubierta de Lesconil en la Bretaña francesa un crop circle junto a ella en un campo de cereales.
(C) Facio. En el interior del crop circle junto a la galería que se señala escondida en el límite del bosque.

A pesar de que la literatura sobre el tema establece un origen reciente y geográficamente limitado para los crop circles, hay testimonios muy anteriores y dispersos geográficamente que son, sin necesidad de abrir nada la manga, las primeras referencias a los grabados en la hierba:

En primer lugar suele mencionarse la historia de 1678 conocida como "The Mowing Devil" o El diablo siega en una noche tres acres y medio de avena (con el grabado que la ilustra), que se viene considerando la primera mención de los círculos en las cosechas. En ella se atribuye la antinatural rapidez y perfección del trabajo al diablo o a algún espíritu infernal:"that no mortal man was able to do the like".

En segundo lugar, un fragmento que ha pasado desapercibido en el Viaje a Galicia de 1745, del Padre Sarmiento, en donde describe unos extraños y enormes dibujos en la hierba de Canduas (Cabana de Bergantiños - A Coruña): "noté, al salir de nuestro priorato de Cándoas, y caminando por el monte, que está enfrente, que en los llanos, en que había hierbecita, se hallaban dibujadas en el suelo varias cruces y cruceros, muy grandes, pero que se habían hecho por pastores, o por otros, con la punta del cayado, o con otra cosa, haciendo surcos en el suelo, y recortando la hierba". El Padre Sarmiento, como buen ilustrado, tajantemente niega que su realización se deba a causas sobrenaturales o milagrosas, pero tampoco sabe exactamente quién los hizo ni con qué instrumento.

(C) Viaje a Galicia de 1745, ed. de JL Pensado, pg. 77. Ejemplo de diseño gallego de crop circle según el Padre Sarmiento, que podría pasar perfectamente por una nave extraterrestre

Canduas es una parroquia de Cabana de Bergantiños que dista escasos 2,5 km del dolmen de Dombate y menos de 2 km del castro Cidade de Borneiro, ambos yacimientos son contiguos y están situados al sur de Canduas. Así pues, los grandes cruceiros que vio Sarmiento en la falda del monte frente a Canduas se localizaban en dirección sur por el camino que de Canduas iba hacia Dombate, salida natural de Canduas si se quiere ir a San Xiao de Moraime, según el itinerario previsto que siguió el viajero.

A continuación, existen abundantes referencias francesas desde el siglo XIX a lugares llamados rondes de fées o bailes de las hadas, en los que estos seres sobrenaturales dejan la huella de sus bailes en forma de círculos en la hierba:

"La place où les fées ont dansé se fait reconnaitre; elle est circulaire, et l'herbe y est comme brûlée. C'est ce que le peuple appelle cercle des fées. Il y en a de deux sortes: les uns avec un gazon vert, au milieu d'un contour desséchée; et les outres pelés au centre, mais entourés à la circonférence d'un gazon plus épais et plus frais que le reste de la prairie" (Amélie Bosquet, 1845).

En Inglaterra reciben el nombre de fairy rings, como éste pintado por Cruikshank en 1850 titulado A fantasy. The fairy ring (v. estudio detallado en La renaisence féerique à l'ére victorienne, de Anne Chassagnol). Clic sobre la imagen para ampliar y poder ver las hadas casi microscópicas:


Danzas en círculos de seres sobrenaturales que nos llevan directamente a las Choreas elvarum de Olaus Magnus (1555), es decir, a las danzas o bailes en corro de los elfos, y a la Chorea gigantum de Giraldus Cambrensis (s. XII), la danza en corro de los gigantes, nombre que recibía una construcción megalítica de Hibernia que fue trasladada por arte de magia a Britannia.
  • De elvarum, id est, spectrorum nocturna chorea: tan profundos eran los saltos que daban los espectros al danzar en corro que no volvía a crecer la hierba. Dejando, como resulta evidente, huellas circulares del corro en el campo (Olaus Magnus, Historiae de gentibus septentrionalibus).
  • Chorea gigantum: danza en corro de los gigantes, porque los gigantes trajeron la construcción de piedra [circular] desde África a Hibernia y la colocaron en la llanura de Kildare, de donde Merlín la trasladó a Britannia (Giraldus Cambrensis, Topographia Hibernica). Hay bastante consenso en que esta construcción podría ser Stonehenge, ya que se describe como circular y formada por enormes piedras superpuestas o suspendidas. Por otra parte, el texto del Roman de Brut, de Wace (s. XII), nos cuenta la misma historia glosando el término: en bretón les llaman carole as gaianz (danzas de gigantes), en inglés stanhenges (piedras colgantes) y en francés pierres pendues.
Bretun les suelent en bretanz
Apeler carole as gaianz
Stanhenges unt nun en engleis
Pierres pendues en franceis

Seres sobrenaturales, elfos, espectros, hadas o extraterrestres, que trazan extraños surcos en los campos o diseñan las estructuras de megalitos y los trasportan por el aire, como las mouras del imaginario gallego que estudió Alonso Romero en As mouras constructoras de megalitos (Anuario Brigantino, 1998). Casi mil años transcurridos y las tradiciones se mantienen adaptándose a los tiempos.

Entre los más de 900 topónimos Curro y Curros que se recogen en el proyecto Toponimia de Galicia, es más que probable que se encuentren antiguas choreas o "danzas en corro" de piedras. Algunos tan sugerentes como Os Curros Vellos, Suscurros / Socurro / O Socorro (origen probable, por lo menos en algunos casos, a la advocación mariana de Nosa Señora do Socorro).



miércoles, 13 de abril de 2011

Grabados de peces en Formigueiros y en un ídolo placa de Portalegre


(C) Equipo de investigación del castro de Formigueiros, dirigido por G. Meijide. Tomada del blog de Magago, Capítulo O, "Os marabillosos achados de Formigueiros" (18-11-10).

En el castro de Formigueiros (Samos, Lugo) se encontraron unas losas de pizarra grabadas con peces, un motivo poco frecuente en la Edad del Hierro. Una de ellas va acompañada de lo que a simple vista parece una inscripción en signario ibérico, aunque si nos fijamos se percibe la repetición de los signos una y otra vez | Z | Z |... lo que en principio descartaría esta posibilidad, además de que en nuestra zona peninsular sería más que extraño encontrarse con este tipo de escritura.

(C) Equipo de investigación del castro de Formigueiros, dirigido por G. Meijide. Tomada del blog de Magago, Capítulo O, "Os marabillosos achados de Formigueiros" (18-11-10).

Según el equipo de investigación de Formigueiros el pez mejor conservado "mide 19 cm. de longo, polo que podería estar representado a tamaño real. Ten a boca aberta e sobre ela unha amosega parece representar un ollo. O corpo represéntase cun reticulado que se pode interpretar como as escamas. Na parte superior ten dúas aletas, a dorsal con liñas paralelas no interior, mentres que a adiposa está baleira. A aleta caudal está formada por un triángulo equilátero, e rechea con liñas paralelas aos dous lados. Na parte inferior aparecen dúas aletas, aparentemente a ventral e anal, cun recheo de liñas paralelas" (Meijide, Vilaseco y Blaszzyk, Lousas decoradas con círculos, cabalos e peixes do castro de Formigueiros, Gallaecia, nº 28, 2009).

La técnica y la tipología de los peces representados en Formigueiros coinciden con las utilizadas para grabar los tres peces que figuran representados en el anverso y el reverso de un ídolo placa, probablemente reutilizado en algún momento posterior, encontrado en Avis (Portalegre).

(C) ESPRIT - the Engraved Stone Plaque Registry. Pieza número 526. En el escote del ídolo se encuentra grabado un salmónido.

(C) ESPRIT - the Engraved Stone Plaque Registry. Pieza número 526. En el reverso se ha grabado un pez y esbozado otro.

En el reverso también se perciben signos, al igual que en la inscripción de Formigueiros, que según informa la base de datos ESPRIT son números.

Para Katina T. Lillios (Heraldry for the dead) los peces de Avis, grabados con posterioridad sobre un elemento de ajuar funerario de un dolmen, podrían ser una forma de cristianizar un objeto pagano.

domingo, 3 de abril de 2011

Vías de Hércules y camiños brieiros

El Padre Sarmiento es el responsable de la etimología que liga el topónimo Camiño Brieiro de la Serra do Suído a las veredas y a los topónimos Brea, que según se piensa provienen del latín vereda -aunque no haya que descartar para estos últimos un prerromano briga.

«brea. Es camino, de vereda, vréa, bréa. Item camiño breeiro o camiño brieiro,
es el camino
real» (Catálogo de voces y frases de la lengua gallega,
edición y estudio de J. L. Pensado).

El Camiño Brieiro o Breeiro es una de esas antiguas vías de comunicación prehistóricas que pervivieron como vías pecuarias o caminos reales que recorrían, al igual que el Camiño dos Arrieiros de la Serra da Faladora, las zonas elevadas de la Dorsal Gallega, bordeada de necrópolis e hitos megalíticos con función orientadora.

Con respecto a estos hitos o menhires que señalaban el camino nos consta que los antiguos los denominaban columnas o estelas, según resume Luis Monteagudo en Menhires y marcos de Portugal y Galicia refiriéndose al Grand Menhir Brisé de la Bretaña francesa: "El mayor menhir conocido es el de Man-er-Hroek (Locmariaquer, Vannes, Morbihan) de 20,4 m y 300 Tm, hoy partido y derribado; probablemente corresponde a la Stéle BóreiosColumna Boreal’ de Scymno, final de la ruta [marítima] del estaño y de la terrestre, que después se llamó de Hércules, que a través de los celtoligures e iberos conducía a la céltica (Aristóteles: Mirab. 86)".

El texto de Monteagudo pone de relieve la íntima conexión entre las estelas o menhires y las antiguas vías marítimas o terrestres, llamadas por entonces vías de Hércules y mucho antes, de Briareo, término que puede estar en la base del origen del nombre Camiño Brieiro.



Restos del gran menhir brisé del Parque Eólico dos Corvos en la Serra da Capelada, sobre los altos de San Andrés de Teixido. La visibilidad desde el mar, que sería mayor antes de la evidente rotura, sugiere que fue usado en tiempos remotos como marca de navegación de una vía marítima, al igual que los kummeli suecos que Olaus Magnus dibujaba con forma humana en sus grabados de las costas atlánticas europeas -aunque realmente no tuviesen forma humana se consideraban antropomorfas.

La excepcional situación costera de esta estela de Hércules, en la base del cabo Ortegal, inmediato al cabo de Bares que separa el fretum Cantábrico del Atlántico, y junto a San Andrés do Cabo do Mundo, apunta a que podría ser la columna más occidental de la Europa Atlántica, la herma que Heracles situó en el Océano y que el lexicógrafo Suidas define como un lithos megalos (Suidas, Lexicon, pg. 420) o megalito.