lunes, 25 de abril de 2011

Señales

(C) elgelidotolya

Para evitar que los extraterrestres puedan leernos la mente a los humanos, es conveniente tomar la precaución de forrarse la cabeza con papel albal.

"Señales" (2002) es, como sabrán los aficionados al género, una buenísima película de ciencia ficción de M. Night Shyamalan que trata el tema de los crop circles o círculos (u otros diseños) en los campos de cultivo. Por supuesto, en un contexto SyFy en el que estas huellas son resultado del aterrizaje de naves extraterrestres repletas de invasores en los cultivos de Mel Gibson.

El objetivo de esta entrada en el blog no es, desgraciadamente, verificar si organismos procedentes de fuera de la tierra son los responsables de estas marcas, sino rastrear testimonios tempranos sobre las mismas, antiguas denominaciones y algunas explicaciones sobrenaturales que se han ofrecido a lo largo de la historia a esta especie de arte topiaria.

El fenómeno, si nos atenemos a la literatura actual sobre el tema, parece tener su origen en la Inglaterra moderna, alrededor de los años 80 del pasado siglo, y estar asociado a zonas con una alta concentración de megalitos. Sin ir más lejos, en una visita al círculo lítico de Avebury (Wiltshire) -que tuvimos la mala suerte de efectuar en un microbús inglés sin aire acondicionado durante la ola de calor en que se alcanzaron las temperaturas más altas de toda la historia de Inglaterra- el guía hizo la parada de rigor para enseñarnos el típico crop circle para turistas.

Pero en otra excursión al azar, no organizada para turistas, tuvimos la oportunidad de ver junto a la galería cubierta de Lesconil en la Bretaña francesa un crop circle junto a ella en un campo de cereales.
(C) Facio. En el interior del crop circle junto a la galería que se señala escondida en el límite del bosque.

A pesar de que la literatura sobre el tema establece un origen reciente y geográficamente limitado para los crop circles, hay testimonios muy anteriores y dispersos geográficamente que son, sin necesidad de abrir nada la manga, las primeras referencias a los grabados en la hierba:

En primer lugar suele mencionarse la historia de 1678 conocida como "The Mowing Devil" o El diablo siega en una noche tres acres y medio de avena (con el grabado que la ilustra), que se viene considerando la primera mención de los círculos en las cosechas. En ella se atribuye la antinatural rapidez y perfección del trabajo al diablo o a algún espíritu infernal:"that no mortal man was able to do the like".

En segundo lugar, un fragmento que ha pasado desapercibido en el Viaje a Galicia de 1745, del Padre Sarmiento, en donde describe unos extraños y enormes dibujos en la hierba de Canduas (Cabana de Bergantiños - A Coruña): "noté, al salir de nuestro priorato de Cándoas, y caminando por el monte, que está enfrente, que en los llanos, en que había hierbecita, se hallaban dibujadas en el suelo varias cruces y cruceros, muy grandes, pero que se habían hecho por pastores, o por otros, con la punta del cayado, o con otra cosa, haciendo surcos en el suelo, y recortando la hierba". El Padre Sarmiento, como buen ilustrado, tajantemente niega que su realización se deba a causas sobrenaturales o milagrosas, pero tampoco sabe exactamente quién los hizo ni con qué instrumento.

(C) Viaje a Galicia de 1745, ed. de JL Pensado, pg. 77. Ejemplo de diseño gallego de crop circle según el Padre Sarmiento, que podría pasar perfectamente por una nave extraterrestre

Canduas es una parroquia de Cabana de Bergantiños que dista escasos 2,5 km del dolmen de Dombate y menos de 2 km del castro Cidade de Borneiro, ambos yacimientos son contiguos y están situados al sur de Canduas. Así pues, los grandes cruceiros que vio Sarmiento en la falda del monte frente a Canduas se localizaban en dirección sur por el camino que de Canduas iba hacia Dombate, salida natural de Canduas si se quiere ir a San Xiao de Moraime, según el itinerario previsto que siguió el viajero.

A continuación, existen abundantes referencias francesas desde el siglo XIX a lugares llamados rondes de fées o bailes de las hadas, en los que estos seres sobrenaturales dejan la huella de sus bailes en forma de círculos en la hierba:

"La place où les fées ont dansé se fait reconnaitre; elle est circulaire, et l'herbe y est comme brûlée. C'est ce que le peuple appelle cercle des fées. Il y en a de deux sortes: les uns avec un gazon vert, au milieu d'un contour desséchée; et les outres pelés au centre, mais entourés à la circonférence d'un gazon plus épais et plus frais que le reste de la prairie" (Amélie Bosquet, 1845).

En Inglaterra reciben el nombre de fairy rings, como éste pintado por Cruikshank en 1850 titulado A fantasy. The fairy ring (v. estudio detallado en La renaisence féerique à l'ére victorienne, de Anne Chassagnol). Clic sobre la imagen para ampliar y poder ver las hadas casi microscópicas:


Danzas en círculos de seres sobrenaturales que nos llevan directamente a las Choreas elvarum de Olaus Magnus (1555), es decir, a las danzas o bailes en corro de los elfos, y a la Chorea gigantum de Giraldus Cambrensis (s. XII), la danza en corro de los gigantes, nombre que recibía una construcción megalítica de Hibernia que fue trasladada por arte de magia a Britannia.
  • De elvarum, id est, spectrorum nocturna chorea: tan profundos eran los saltos que daban los espectros al danzar en corro que no volvía a crecer la hierba. Dejando, como resulta evidente, huellas circulares del corro en el campo (Olaus Magnus, Historiae de gentibus septentrionalibus).
  • Chorea gigantum: danza en corro de los gigantes, porque los gigantes trajeron la construcción de piedra [circular] desde África a Hibernia y la colocaron en la llanura de Kildare, de donde Merlín la trasladó a Britannia (Giraldus Cambrensis, Topographia Hibernica). Hay bastante consenso en que esta construcción podría ser Stonehenge, ya que se describe como circular y formada por enormes piedras superpuestas o suspendidas. Por otra parte, el texto del Roman de Brut, de Wace (s. XII), nos cuenta la misma historia glosando el término: en bretón les llaman carole as gaianz (danzas de gigantes), en inglés stanhenges (piedras colgantes) y en francés pierres pendues.
Bretun les suelent en bretanz
Apeler carole as gaianz
Stanhenges unt nun en engleis
Pierres pendues en franceis

Seres sobrenaturales, elfos, espectros, hadas o extraterrestres, que trazan extraños surcos en los campos o diseñan las estructuras de megalitos y los trasportan por el aire, como las mouras del imaginario gallego que estudió Alonso Romero en As mouras constructoras de megalitos (Anuario Brigantino, 1998). Casi mil años transcurridos y las tradiciones se mantienen adaptándose a los tiempos.

Entre los más de 900 topónimos Curro y Curros que se recogen en el proyecto Toponimia de Galicia, es más que probable que se encuentren antiguas choreas o "danzas en corro" de piedras. Algunos tan sugerentes como Os Curros Vellos, Suscurros / Socurro / O Socorro (origen probable, por lo menos en algunos casos, a la advocación mariana de Nosa Señora do Socorro).



miércoles, 13 de abril de 2011

Grabados de peces en Formigueiros y en un ídolo placa de Portalegre


(C) Equipo de investigación del castro de Formigueiros, dirigido por G. Meijide. Tomada del blog de Magago, Capítulo O, "Os marabillosos achados de Formigueiros" (18-11-10).

En el castro de Formigueiros (Samos, Lugo) se encontraron unas losas de pizarra grabadas con peces, un motivo poco frecuente en la Edad del Hierro. Una de ellas va acompañada de lo que a simple vista parece una inscripción en signario ibérico, aunque si nos fijamos se percibe la repetición de los signos una y otra vez | Z | Z |... lo que en principio descartaría esta posibilidad, además de que en nuestra zona peninsular sería más que extraño encontrarse con este tipo de escritura.

(C) Equipo de investigación del castro de Formigueiros, dirigido por G. Meijide. Tomada del blog de Magago, Capítulo O, "Os marabillosos achados de Formigueiros" (18-11-10).

Según el equipo de investigación de Formigueiros el pez mejor conservado "mide 19 cm. de longo, polo que podería estar representado a tamaño real. Ten a boca aberta e sobre ela unha amosega parece representar un ollo. O corpo represéntase cun reticulado que se pode interpretar como as escamas. Na parte superior ten dúas aletas, a dorsal con liñas paralelas no interior, mentres que a adiposa está baleira. A aleta caudal está formada por un triángulo equilátero, e rechea con liñas paralelas aos dous lados. Na parte inferior aparecen dúas aletas, aparentemente a ventral e anal, cun recheo de liñas paralelas" (Meijide, Vilaseco y Blaszzyk, Lousas decoradas con círculos, cabalos e peixes do castro de Formigueiros, Gallaecia, nº 28, 2009).

La técnica y la tipología de los peces representados en Formigueiros coinciden con las utilizadas para grabar los tres peces que figuran representados en el anverso y el reverso de un ídolo placa, probablemente reutilizado en algún momento posterior, encontrado en Avis (Portalegre).

(C) ESPRIT - the Engraved Stone Plaque Registry. Pieza número 526. En el escote del ídolo se encuentra grabado un salmónido.

(C) ESPRIT - the Engraved Stone Plaque Registry. Pieza número 526. En el reverso se ha grabado un pez y esbozado otro.

En el reverso también se perciben signos, al igual que en la inscripción de Formigueiros, que según informa la base de datos ESPRIT son números.

Para Katina T. Lillios (Heraldry for the dead) los peces de Avis, grabados con posterioridad sobre un elemento de ajuar funerario de un dolmen, podrían ser una forma de cristianizar un objeto pagano.

domingo, 3 de abril de 2011

Vías de Hércules y camiños brieiros

El Padre Sarmiento es el responsable de la etimología que liga el topónimo Camiño Brieiro de la Serra do Suído a las veredas y a los topónimos Brea, que según se piensa provienen del latín vereda -aunque no haya que descartar para estos últimos un prerromano briga.

«brea. Es camino, de vereda, vréa, bréa. Item camiño breeiro o camiño brieiro,
es el camino
real» (Catálogo de voces y frases de la lengua gallega,
edición y estudio de J. L. Pensado).

El Camiño Brieiro o Breeiro es una de esas antiguas vías de comunicación prehistóricas que pervivieron como vías pecuarias o caminos reales que recorrían, al igual que el Camiño dos Arrieiros de la Serra da Faladora, las zonas elevadas de la Dorsal Gallega, bordeada de necrópolis e hitos megalíticos con función orientadora.

Con respecto a estos hitos o menhires que señalaban el camino nos consta que los antiguos los denominaban columnas o estelas, según resume Luis Monteagudo en Menhires y marcos de Portugal y Galicia refiriéndose al Grand Menhir Brisé de la Bretaña francesa: "El mayor menhir conocido es el de Man-er-Hroek (Locmariaquer, Vannes, Morbihan) de 20,4 m y 300 Tm, hoy partido y derribado; probablemente corresponde a la Stéle BóreiosColumna Boreal’ de Scymno, final de la ruta [marítima] del estaño y de la terrestre, que después se llamó de Hércules, que a través de los celtoligures e iberos conducía a la céltica (Aristóteles: Mirab. 86)".

El texto de Monteagudo pone de relieve la íntima conexión entre las estelas o menhires y las antiguas vías marítimas o terrestres, llamadas por entonces vías de Hércules y mucho antes, de Briareo, término que puede estar en la base del origen del nombre Camiño Brieiro.



Restos del gran menhir brisé del Parque Eólico dos Corvos en la Serra da Capelada, sobre los altos de San Andrés de Teixido. La visibilidad desde el mar, que sería mayor antes de la evidente rotura, sugiere que fue usado en tiempos remotos como marca de navegación de una vía marítima, al igual que los kummeli suecos que Olaus Magnus dibujaba con forma humana en sus grabados de las costas atlánticas europeas -aunque realmente no tuviesen forma humana se consideraban antropomorfas.

La excepcional situación costera de esta estela de Hércules, en la base del cabo Ortegal, inmediato al cabo de Bares que separa el fretum Cantábrico del Atlántico, y junto a San Andrés do Cabo do Mundo, apunta a que podría ser la columna más occidental de la Europa Atlántica, la herma que Heracles situó en el Océano y que el lexicógrafo Suidas define como un lithos megalos (Suidas, Lexicon, pg. 420) o megalito.