jueves, 29 de enero de 2015

Menhires de Boimorto y Melide

Este fin de semana tuve la oportunidad de contemplar un conjunto único en Galicia, tres perfectísimos menhires en Andabao, Boimorto, acompañada de un grupo de amigos y de los arqueólogos Cristina Vázquez y Xurxo Broz, del Museo da Terra de Melide.


Los tres se sitúan formando no se sabe muy bien si una alineación o un posible cromlech integrado por otros hitos, hoy desaparecidos. Porque hay constancia de la existencia de varios más, uno de ellos anotado como "Pena Longa: restos de dolmen colosal" en el mapa prehistórico de Melide, de Vázquez Carballido ("Descripción y mapa prehistórico de la Villa de Mellid y sus alrededores", BRAG 12).


En el mapa de Carballido se señalan rodeados por un círculo los castros de esta comarca, y salpicados entre ellos varios restos arqueológicos: túmulos o mámoas, monumentos megalíticos, altares naturales y druídicos, peñascos con excavaciones en su parte superior (Pena da Moura de A Muruxosa), piedras abaladoiras, menhires ("Marco do Hospital: menhir en una mámoa"), restos pelásgicos [=ciclópeos]... El mapa se acompaña de una lista en la que se identifican los lugares. El tremendo despliegue de restos que identificó Carballido en su mapa motivó que Bouza-Brey se pronunciase con mucha precaución sobre ellos: "desbotando a priori aqueles, aos que, sinalados n'el cos nomes de cromlechs, menhires, altares e restos pelásgicos, temos que ollar con moita prevenzón" ("Depósito inédito dos primeiros tempos do bronce", BRAG, Nº 187). Tras la visita, la prevención desaparece; Carballido no exageraba, y hasta es posible que se quedara corto en su investigación, teniendo en cuenta que todavía están apareciendo más, como el colosal menhir de Melide, descubierto hace poco enterrado en un finca. Se encuentra en el lugar de Campos, cerca del Castro de San Cosme (Abeancos). Sus casi cinco metros de longitud, con metro y medio bajo tierra, lo convierten en el menhir gallego más alto hasta la fecha.


Una aproximación a la toponimia de la comarca pone de relieve que se trataba de un importantísimo núcleo del megalitismo: Parafita (Melide), Mercurín y Monte das Medorras (Boimorto), Marmoiral (Dormeá). Asimismo, en Campo da Lanza (Os Ánxeles), encontramos otro topónimo motivado tal vez por la existencia de un menhir o chanto hincado, como una lanza en la tierra.

El segundo menhir descubierto en la Terra de Melide, aunque también podría tratarse del soporte de un megalito hoy desaparecido. Se localiza en A Ponte Nova, San Xoán de Arcediago (Santiso).

Bibliografía: "¿Novos chantos megalíticos na terra de Melide? Aproximación o seu estudo e difusión", Vázquez Neira e Broz Rodríguez, Boletín do Centro de Estudios Melidenses Museo da Terra de Melide, nº 25, 2012, pg 7-24.

sábado, 24 de enero de 2015

Cerponzóns, Anllóns: hidrónimos y serpientes

En los libros de los augures romanos se conservaban en secreto los verdaderos nombres del río Tíber; uno de ellos, coluber (culebra), se debía evidentemente a su curso sinuoso, como el del cuerpo de una serpiente (Santiago Montero Herrero, El emperador y los ríos).

La ofiolatría fue muy probablemente un culto hídrico al río bajo su forma serpentiforme. En Galicia el topónimo Cerponzóns (Pontevedra) remite a la forma "Serpentiones", documentada en 1019. Asimismo en el Tumbo de Samos aparece un "rivulum Serpentina" documentado en 1074. En la base de datos de Toponimia de Galicia se recogen como hidrónimos derivados de la base *SERP-, "culebra, río sinuoso": Rego das Serpes (Barreiros, Lugo), Río da Xerpe (Betanzos, Coruña), Fonte da Xerpe (Cambre, Coruña) y Val da Serpe (Manzaneda, Ourense).

Pedrafita do Monte Curuto. (C) O Embigo do Becho: Espectacular achado en Cerponzóns.

En mi opinión el serpentiforme grabado en el milenario menhir de Cerponzóns sería un emblema heráldico del nombre del río-serpiente del lugar, Serpentione, actual río Rons. Para ello sería necesario presumir, dada la antigüedad del grabado, anterior a la romanización de la Península, que la base hidronímica *SERP-, "culebra, río sinuoso", era paleoeuropea, no exclusivamente latina.

Moralejo Lasso había considerado que el nombre del río Anllóns (Bergantiños, Coruña) podía provenir de *angulones, aumentativo del latín angulum, "ángulo", en referencia a los meandros del río: "de *ang(u)lones "rincones, meandros", por alusión a los que forma en su curso bajo y desembocadura". Perfilando algo más su idea diremos que su *angulones podría ser en realidad un derivado de anguis, "serpiente, culebra, río sinuoso". Asimismo, Angrois (Santiago de Compostela, Coruña) podría compartir la misma etimología *angulones pero con otra solución que comprende g´l > gr, como en regula > regra, y caída de la nasal intervocálica (Angrões, 1396 - Corpus Xelmírez).

lunes, 5 de enero de 2015

Dos soportes, no in situ, del dolmen de Pena da Aguia

Desde que Don Federico Maciñeira fotografió el dolmen de Pena da Aguia en Cedeira a principios del siglo XX ("Túmulos prehistóricos. Inventario descriptivo de los doscientos ochenta y seis túmulos [...] del Cabo Ortegal", BRAG, XXIII, 1942) algunos hemos intentado infructuosamente localizar sus restos a pesar de que en la bibliografía en general (Villoch, Ramil y López Loureiro) se clasifique entre los megalitos desaparecidos.

Don Federico explicaba que "fué destruido a fines del siglo XIX por los campesinos, en el consabido afán de extraerle los supuestos tesoros encantados que según la tradición contenía, y más tarde llevaron de allí hasta los grandes lajones que lo cubrían, a fin de utilizarlos, así como algunos de los soportes". Lo cierto es que el dolmen fue destruido, pero no totalmente, y la prueba es que Maciñeira lo fotografía en un estado bastante aceptable tras su parcial desmantelamiento.


A partir del texto de Maciñeira sabemos que algunos de los soportes fueron reutilizados por los paisanos, presumiblemente como cierres de sus fincas; siendo esta una de las aplicaciones más frecuentes. Hoy hemos dado otra vuelta por Pena da Aguia y, ante la imposibilidad de penetrar el espeso arbolado de la cima, cogimos por el tramo del camino de San Andrés que desemboca en la carretera que lleva a Candales. Allí localizamos dos de los soportes del megalito en medio de un muro de piedras menudas que forma un cierre. Cabe destacar, también, la reutilización de uno de los soportes como panel viario que acoge la flecha roja indicadora del camino.


Suponemos que los restos de la cámara o del túmulo no han de estar muy lejos ya que la cima de Pena da Aguia con su necrópolis está prácticamente junto a este camino, y además el peso de los soportes no permitiría trasladarlos a mucha distancia.

Ubicación: por la carretera que pasa por Candales en dirección a San Roque de Reboredo, y como a unos 400 metros antes del llegar al pueblo de Candales, se coge a la derecha un camino de tierra que sale del punto 43°39'50.8"N 8°00'29.4"W, siguiendo por ese camino unos 50 metros se encuentran los dos soportes encastrados en un muro a la derecha.