martes, 24 de febrero de 2015

Cheda, Chaínza, Chanteiro, Chelo: orónimos derivados del latín planu

En la base de datos del CODOLGA se recoge el topónimo, hoy desaparecido, "Planeto": "prope rivulo Omano, fundatum in villa que antea vocabatur Planeto et modo dicitur Sanctum Salvatorem" (año 991, doc. Samos). Puesto que la oronimia del tipo Planets o Planeta aparece en las zonas peninsulares donde el grupo pl- inicial no ha palatalizado y donde se conserva la -n- intervocálica, el étimo Planeta, diminutivo del latín planu, evolucionaría en Galicia hacia *Chaeda > Cheeda > Cheda. Se trataría, pues, de un orónimo arcaico, equivalente al más extendido Chaira (< Planaria), que todavía se usa como nombre común, e indica una llanura elevada o penichaira. Nada que ver, por lo tanto, con la base céltica *CLETA, que se considera el origen del nombre común cheda, "entramado, urdimbre vegetal, varal, piezas curvas laterales del carro". En esta línea apunta el Recheda (Carracedo - Ourense) que aparece en el CODOLGA como "uilla quam uocitant Rechaneda, que est in terra Buualis, secus flumen Minii" (año 1176), probablemente una forma prefijada procedente de Planeta.

Asimismo Chaínza proviene de Planitia (v. Cortesão: Subsídios para um diccionário...). Chaínza es homólogo de los topónimos asturianos Llaneza / Yaneza (García Arias). Cabe destacar que en Chaínza / Chainça (Portugal) y en su derivado Chancela, la nasal intervocálica desaparece, generando una vocal nasalizada que produce en segunda instancia una nueva nasal desplazada, como en paínzo o paínzal, derivados del latín pane, "pan".

Por todo lo expuesto hasta aquí, podemos afirmar casi con total seguridad que Chanteiro proviene de *Plan(e)tarium, un derivado de planu.

Y que de *Planellu provienen Chelo y Chenlo (con nasal secundaria y desplazada, procedente de vocal nasalizada). Esta última idea viene contrastada por Pensado, que sugiere un étimo *planelo, y que define el chenlo como "la superficie plana y alargada que como un canal queda entre dos ribazos".

domingo, 15 de febrero de 2015

Langosteira

Estoy releyendo la nueva e imprescindible obra del profesor Porto Dapena, Diccionario toponímico do concello e ría de Cedeira (Anexos de la Revista de Lexicografía, nº 27, Universidade da Coruña, 2014), muy recomendable por su rigor y amplitud, así como por su magistral introducción a la disciplina toponomástica. Desde aquí quiero agradecerle el detalle que ha tenido regalándome un ejemplar de su libro, lo que me ha proporcionado la oportunidad de conocer personalmente al sabio y entrañable filólogo que tanto admiro. Seguramente que en mis futuras entradas del blog remitiré más de una vez a las de su diccionario.

Llegada a la entrada que dedica a Chao da Langosteira, "nome dunha zona da costa de Pantín, que é de supoñer que alude á abundancia de langostas, ben seguro hoxe inexistentes", recordé el talasónimo de Finisterre, el famoso Areal de Langosteira, que servía de límite a San Martiño de Duio en la Edad Media: "Termini ecclesie Sancti Martini sunt isti: de una parte per illam aquam de illo riuulo de Trunco sicut uadit et intrat in mare de arena de Locustaria" (año 1135).

Aunque resulte evidente la conexión del talasónimo medieval con la raíz latina locusta, "langosta", pudiendo ser ambos lugares caladeros o zonas abundantes en este marisco, en mi opinión no se puede descartar que los integrantes de esta serie toponímica remitan a dos étimos, siendo uno el latín locusta, "langosta", y el otro el latín lacus, "lago, ensenada marina". Locustaria / lacustaria, y sus derivados romances (Langosteira, o el Llagostera gerundense, situado en el interior, donde es imposible que se dé la langosta) podrían designar también zonas de inundación marina o fluvial. En particular, en la playa de Langosteira de Duio se localiza folklóricamente la ciudad asolagada de Dugium, "hoy casi cubierta por el mar , pero de la cual aún se ven algunos indicios cerca del arenal de Lagosteira" (Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, López Ferreiro).